Skip to content

La ACAL consolida su recuperación institucional y mira con optimismo hacia el futuro

Caracas, junio de 2026. — La Academia de Ciencias de América Latina (ACAL) se encuentra en las vísperas de un hito histórico: la renovación de sus autoridades por primera vez en trece años. Este proceso electoral no solo representa un cambio de liderazgo, sino la culminación de un largo y complejo camino de reestructuración que hoy le permite contar con una base operativa sólida, plenamente activa y con la mirada puesta en el desarrollo científico de la región.

Fundada bajo la premisa de integrar las comunidades científicas latinoamericanas y promover el conocimiento en favor del desarrollo social, la ACAL experimentó tres décadas iniciales de notable brillo regional. Sin embargo, tras la renuncia de su presidente Fidel Ramón en 2013 y el sensible fallecimiento de su canciller Raimundo Villegas en 2014, la institución enfrentó un período de profunda incertidumbre que amenazó su continuidad, dejándola temporalmente sin sede y con una estructura mínima.

Un renacer desde la resiliencia

La lenta pero sostenida recuperación de la corporación comenzó cuando  Claudio Bifano, entonces presidente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (ACFIMAN) de Venezuela, asumió la presidencia de la ACAL con el respaldo del Consejo Académico, acompañado por Guillermo Whittembury como co-canciller.

Los primeros pasos exigieron un esfuerzo titánico: el establecimiento de una nueva sede física en el Palacio de las Academias en Caracas, el rescate de valiosos archivos históricos institucionales que habían sobrevivido a una inundación previa y la compleja reconstrucción de las redes de comunicación con sus miembros. A pesar de los rigores de la época y del lamentable deceso de Whittembury en 2016 —cuyo testigo en la cancillería fue asumido por Rafael Apitz-Castro y María Luisa Izaguirre—, la gestión logró reanudar la elección de nuevos miembros y actualizar la presencia digital de la institución. El reencuentro simbólico en 2017 con la Pontificia Academia de Ciencias en Roma, lugar donde nació la ACAL, marcó el reinicio definitivo de sus actividades globales.

Respuestas concretas para la ciencia regional

Hoy en día, la ACAL agrupa a 374 destacados miembros de 21 países iberoamericanos, reafirmando su carácter integrador. Lejos de detenerse ante las limitaciones presupuestarias o los desafíos de la pasada pandemia, la Academia ha transformado las adversidades en oportunidades mediante el diseño de programas que atienden las necesidades reales de los investigadores contemporáneos:

  • Innovación y conectividad: A través de la plataforma virtual ACALconecta, se ha creado una interfaz indispensable para visibilizar el potencial científico de la región y coordinar eventos científicos.
  • Divulgación de alto nivel: En alianza con la prestigiosa Editorial Springer-Nature, bajo la serie Latin American Studies, se impulsan publicaciones de vanguardia académica, destacando volúmenes sobre virus emergentes, biodiversidad en riesgo.
  • Integración regional: Con la Red Latinoamericana de Genética Humana (RELAGH) se impulsa el desarrollo de la Genética Humana en el continente.
  • Impulso al relevo científico: El programa de pasantías cortas de investigación ha permitido complementar la formación de jóvenes científicos y estudiantes de doctorado, beneficiando directamente a decenas de investigadores de países como Colombia, Venezuela, Argentina, Chile, Bolivia y Uruguay en sus recientes convocatorias.
  • Apoyo en la adversidad: Demostrando flexibilidad institucional, la ACAL redirigió fondos para otorgar subvenciones a investigadores residentes en Venezuela, permitiendo la reactivación de proyectos esenciales que se encontraban paralizados por la falta de insumos y financiamiento estatal.

Esta renovada capacidad operativa ha sido posible gracias al respaldo estratégico y financiero de aliados internacionales como la Fundación Richard Lounsbery, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Fundación Alberto Vollmer. Asimismo, la Fundación Simón Bolívar ACAL (FSB-ACAL), creada para dotar de sostenibilidad a la institución, ha sido el motor detrás del rediseño de su imagen gráfica, el mantenimiento de sus plataformas y su estrategia de comunicación en redes sociales.

Al mirar el horizonte, la ACAL no solo celebra su supervivencia, sino su vigencia. Con trece nuevos académicos incorporados este año y una estructura que funciona con regularidad, la institución encara su renovación electoral con el optimismo de quien ha superado la tormenta y se encuentra, una vez más, lista para liderar el conocimiento y la integración científica de América Latina.

Más información en Informe de gestión 2013-2026

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba